Modern Anxieties Same Ancient Problems - Juan Uribe

Modern Anxieties Same Ancient Problems – Juan Uribe

Febrero – Marzo

Sala de Exposiciones

Las obras de Hector Madera y Juan Uribe tienen mucho en común, afirmación que podría ser evidente por la ligereza de los lenguajes con los que producen sus formas, pero que en realidad se refiere más a un problema de sensibilidad de aprehensión del mundo y de la vida cotidiana: ambos podrían ser una especie de voz interna del artista joven contemporáneo. Cuando en el arte se habla de la vida cotidiana, se tiende a considerarla como a una “fuente de constante asombro”, o alguna formulación romántica del estilo. La obra de estos dos artistas, en cambio, nos sumerge en la vida cotidiana actual, en el capitalismo abyecto, la estética del consumo, la producción infinita de imágenes y no-íconos, la pesada superficialidad de lo que aparece como verdad última de lo que se desea. Lo que resulta más encantador dentro de todo esto, es que ninguno de los dos entra en un modo de denuncia, sus posiciones son incesantemente creativas recordándonos el placer negativo que comparten la ansiedad y la experiencia estética. Es decir, que lo cotidiano sigue siendo paradisiaco, así el paraíso nos lo hayan pintado muy diferente a una pared llena de stickers. El paraíso de nuestro día a día lo hacemos a punta de burlarnos (inocentemente) de la banalidad circundante, pintamos el mundo de amarillo, engañamos, compartimos, asumimos roles de eternos adolescentes, sólo para que no nos quiten nuestras libretas de apuntes, que nos dejen seguir jugando al paraíso.

La sensibilidad compartida de los dos artistas toma forma de maneras disimiles, Madera y Uribe representan ambos cierta angustia de nuestra actualidad y su fatigada velocidad, pero están parados en lados opuestos del problema. Frente al capitalismo personificado en una especie de gigante que no puede ser vencido, Héctor lo embiste con gozo vital, va sin freno, desbocado; Juan está sentado en el hombro del gigante, admirando los despojos a su paso. Las dos posiciones subvierten sin excesos revolucionarios (menos mal). Hoy en día, el problema de la estética parece haberse desligado totalmente de los temas kantianos de lo sublime, lo bello, lo verdadero, el genio… estas dos exposiciones son un entierro celebratorio de todo ese blabla moderno.

Maria Adelaida Samper.